Editorial: así es el fútbol

11.15.2010, 8 comentarios



De la redacción de Mapuchetos.com.ar - Ya perdimos la cuenta. No sabemos ni cuántos días pasaron desde el último partido Tricolor. Sabemos, que el equipo ganó 1 a 0. Que el gol desgarró el alma de todos los que tiramos para adelante el proyecto. Se festejó en una cantina inolvidable. Y ahí mismo se levantó la cabeza, se miró para adelante y se terminó la angustia. Porque el futuro nunca dejó de ser promisorio y la paciencia es virtud de los grandes.

Qué fácil hubiese sido para el tipo que escribe esta última nota llenar páginas con excusas. Esas no se piensan y florecen de la mismísima irracionalidad que desatan los fracasos. ¿Pero cuántas veces retumbó en nuestros sueños ese "esto es Mapuchetos"? Y claro, esos sueños no entienden de explicaciones, porque esto es fútbol. Y a ese juego que tanto nos gusta se gana y se pierde con la pelota. No con las excusas.

Y acá estamos, con la frialidad de la distancia y el calor del sentimiento, para terminar de hablar de fútbol y poner la cabeza en blanco. Para seguir levantando la frente, ver los trapos, la gente y a los más de 11 que se calzan la Tricolor para salir a disfrutar cuando el sol y la pelota se ponen de acuerdo para brillar en los sábados de Ciudad Universitaria.



1) El podio: Si bien a toda la gente le hubiese gustado terminar la temporada con otros resultados, por momentos el equipo rindió bien, hasta en el último partido que se cambió de esquema y el resultado fue favorable. En el podio Cheto nos econtramos con -qué dudas quedan- Nico. Templanza, disciplina, firmeza y buen pie, así jugó los partidos en los que estuvo. Seba fue clave en la ofensiva, jugó una segunda ronda en la que dejó hasta lo que no tenía, generó chances para él y el resto de sus compañeros y volvió a mostrar su mejor versión, la que queremos ver siempre. Y Javi. Que fue sólido en el juego defensivo mientras pudo jugar, no le falló nunca al equipo pese a estar lesionado y después le tocó reemplazar a Chelo en el arco y cumplió con creces cuando las papas quemaban.

2) Lo positivo: la madurez del grupo en los momentos difíciles. Porque era fácil mantener el buen ánimo mientras las cosas salían, pero cuando la mano se puso brava y la clasificación era prácticamente imposible, muchos demostraron amor por la camiseta, compañerismo y bancaron al Cheto pese a lo que pasaba. Pulgar para arriba.

3) Lo negativo: La cantidad de amarillas y expulsiones sin sentido.

4) Lo irrepetible: Si queremos proyectar un éxito, no podemos relegar al equipo. Las ausencias siguen siendo el karma de Mapuchetos y se padeció en la segunda ronda. Los partidos se pierden en la cancha, no antes.

5) Lo repetible
: La cantina. Eso habla de que el grupo es sano y que la camiseta está por encima de todo. Empatando y perdiendo siempre estuvimos ahí, bancando las malas y eso va a dar la fuerza necesaria para que la próxima chance no se nos pase.

El año había arrancado allá por febrero en Constituyentes; la seguimos en Ciudad, estrenamos trapos, ganamos, gritamos, tomamos. Después un par de veces la caprichosa no quiso entrar. Nos despertó del sueño. Y ahí va de nuevo Mapuchetos, cerrando los ojos, imaginando un nuevo almanaque y cargando la mochila de ilusiones. No vaya a ser que el año que viene salgan todas. Porque así de impredecible es el juego. Porque esto es Mapuchetos. Esto es fútbol.